Poesía IV Abandonada

Abandonada

En el ángulo más recóndito de un cuarto humilde,
Descansa una flauta hecha de roble,
Silenciosa y con los orificios obturados
la cubren arañas que tejen el olvido de su dueño.

Es una serpiente vanidosa
Erguida y apoyada contra la pared desnuda
Recuerdo de una niñez musical,
De un poeta que la engañó con un saxofón.

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1 respuesta a Poesía IV Abandonada

  1. Muy buen comienzo para ese concierto. Mi intrumento favorito es el saxo… Tengo curiosidad por leer ese poema.

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